sábado, 29 de octubre de 2011

Educar para la critica, educar para la paz


Lo que entiendo es que la educación debe entenderse como un proceso en el cual el individuo va adquiriendo mayor autonomía e independencia de la sociedad, lo que implica adquirir una responsabilidad individual y aprender a aceptar la diferencia y valorando la libertad.  Ahora Educar  para la paz requiere que las personas sean en verdad muy críticas, reflexivas, conscientes y previsivas de lo que sucede en la actualidad, de las decisiones que se toman, de las estrategias que se utilizan, quienes están involucrados y  cuáles podrían ser sus posibles intereses detrás de lo que dicen, es ir más allá,  esto se traduce en un proceso liberador, en el que dejemos de seguir sin razón a los que van adelante. Lo que se busca es desnormalizar lo cotidiano, por ello es clave no guardar mas silencio ni conformidad y necesita un verdadero compromiso cívico lo que se traduce en el trabajo por el bienestar de una comunidad en términos de justicia, equidad, democracia y autorrealización de los individuos. Lo anterior  nos demanda una práctica de acciones políticas personales, lo que quiere decir es que debemos decidir sin la mediación mas que de la conciencia.

Esta educación para la paz como mencionaba anteriormente tiene que ver con el encuentro con el otro y el reconocimiento de que el otro tiene una voz, un sentir y un hacer que puede ser diferente al mío, pero que es válido igual que el mío. Se necesita depositar confianza en los demás, cooperar, movilizar a las personas hacia una transformación propia y de su entrono. Este discurso debería funcionar como baterías para contrarrestar la violencia.

Hay que construir cultura de tolerancia y la educación es el medio para ello, para que lleguemos a ser personas, o sea alguien que aporta a la sociedad para alcanzar una vida mejor, también para reconstruir la palabra paz, entenderla como la transformación de los conflictos, no por medio de la supresión del otro sino del conocimiento, de la imaginación, la compasión, el dialogo, tolerancia, la solidaridad, la empatía y la participación, en síntesis hay que reavivar los valores de la convivencia y la humanidad.

El texto habla de implementar una educación prosocial y para la convivencia, que es aquella que  nos hace ver de manera horizontal e iguales, permite la construcción de redes, superando la desconfianza y haciendo a las personas protagonistas de su propia vida.

En la lectura se ve la violencia cultural, y es entendida como aquella que infunde miedo a la sociedad para evitar la acción de ésta en contra de lo que la oprime y hace sufrir. Para ello la educación para la paz busca frenar la parálisis y la violencia en los diferentes ámbitos de las personas.

Para frenar esa violencia cultural, es importante pensar en cómo podríamos solucionar de otras y mejores formas el conflicto. Pensar en ello nos permite hacer un llamado al empoderamiento, a esa capacidad de acción de quienes sufren directamente el conflicto. En este momento  en la lectura hay una idea interesante y es que los conflictos desaparecerían si la intervención en ellos se hubiera hecho en su inicio, así que no hay que dejar agrandar los problemas ya que estos se convierten en bolas de nieve y su solución se complejiza con el tiempo.

Para llevar a cabo lo anterior, debemos rescatar los mejores valores, actitudes, pensamientos y acciones que hemos construido a partir de nuestra destrucción, dándonos cuenta de lo inútil y doloroso de la exclusión, individualidad y la segregación.

Pero ¿cómo hacerlo?, de acuerdo con Fisas la cultura es el medio transformador, es la educación,  quien y como transmite una cultura cooperativa y de paz. Los actores más influyentes de dicha labor es la familia, al educación, los amigos, la música, los medios de comunicación, las personas famosas, y si estos autores o contextos muestran violencia se generara más violencia. Hay que pensarnos ¿que nos están transmitiendo, y que estamos transmitiendo?, la conciencia de esto, pienso, puede frenar la reproducción y el crecimiento de la violencia, de los vínculos frágiles, de la indiferencia y de la falta de sensibilización.

Dentro de los actores que menciones anteriormente, es clave  el papel de los medios de comunicación, es fundamental pensar como estos muestran la violencia con una mirada de doble moral, muestran las tragedias y la destrucción que deja la violencia, pero la promueven como una forma divertida, entretenida y aceptable de relacionarnos. A esto le sumamos la ausencia de personas que les puedan explicar y orientar a los niños sobre las afectaciones de la violencia, lo que puede dejar una sensación de aceptación y validez de esta en sus mentes.

Otro actor que es importante rescatar es la familia también es un escenario fundamental en el que  la expresión del cariño y la ternura en la vida de las personas puede poner freno al uso de la violencia.
Pasando a otra idea, me gustó  una que menciona Fisas sobre el impulso de las dinámicas de enfrentamiento – como única salida- de países como Palestina, Somalia, Bosnia y Ruanda a los conflictos. Estas son sociedades alimentadas por el odio, la exclusión, el prejuicio, la injusticia, la frustración, el radicalismo, falta de compasión y cooperación con el otro.

A lo anterior se le puede sumar la historia e influencia del patriarcado y la masculinidad en  la configuración de una cultura violenta. Estas influencias se rigen por valores de la dominación, complacencia y el control. Es claro que ésta forma de vida y cultura ha sido privilegiada, y ha rezagado a la cultura de cooperación, se ha visto que la competencia de la cultura de la dominación ha suprimido en gran medida a la cooperación, a lo colectivo. Primando lo individual y ejerciendo represión de la sensibilidad por los otros.

Ese ejercicio del poder ha equivalido priorización de la violencia como forma de relación con el otro, este ejercicio es el privilegiado por el patriarcalismo, dejando a un lado el ejercicio de la autoridad que equivale al respeto e invita a la negociación y al dialogo. El segundo busca la convivencia y el primero el bienestar propio.

Para finalizar la cultura de paz busca entonces desacreditar y desnaturalizar las prácticas violentas, que realzan el desinterés, el desprecio y el abandono por los demás, por medio de una educación critica y reflexiva del contexto y las acciones políticas de todos, de un trato de cariño y cuidado, también con la configuración de relaciones cooperativas, solidarias, respetuosas, donde el conflicto se dialogue pero en el que las diferencias sean validas y los conflictos se atiendan en sus primeras manifestaciones.

martes, 25 de octubre de 2011

Significados Carta y Noticia

A lo largo del semestre hemos venido señalando algunos de los significados que hemos construido como sociedad a raiz de los difernetes actos violentos e injustos que se han cometido a lo largo de la historia de nuestro país. Estos significados son supremamente relevantes en tanto hoy en día aún seguimos incurriendo en las mismas acciones, legitimando así la trascendencia de estos significados a lo largo del tiempo.
Un claro ejemplo de esto es la carta enviada a una funcionaria de la policía judicial por Javier Giraldo M S.J. en la cual sepueden observar varios de los significados. que ya hemos mencionado antes con algunas variaciones.
Uno de ellos es aquel de la Desesperanza. La carta se muestra en un lenguaje que permite comprender la prunfunda preocupación del autor por la situación de los diferentes procesos que se han llevado a cabo en el país concerninetes a la violencia del país. Él hace referencia a la ineficiencia de las intituciones e incluso a la corrupción dentro de las mismas que resultan desafortunadamente, en la impunidad de mucos crímines y de muchas "alcahueterías" entre los agentes del Estado y las fuerzas armadas al margen de la ley (especialmente el paramilitarismo).
Pero a lo anterior se suma el significado del JUEGO DE LA JUSTICIA. Esta juego consiste básicamente en dilatar los procesos judiciales para librar de cargos a un sujeto particular o en su defecto la inculpación de sujetos inocentes a través de pruebas falsas fabricadas por el verdadero delincuente. Y por si fuera poco, a lo anterior hay que sumar la falta de seriedad y la falta de responsabilidad de las autoridades al tomar en cuenta denuncias y llamados a la verdad que son ignorados y en algunos casos silenciados. Pero eso no es todo. También dentro de este jugo de la justicia podemos encontrar la falta de ayudas reales y efectivas a las diferentes poblaciones afectadas por al violencia pues a conveniencia es mejor mantenerlos marginados, ayudados por organismos internacionales o nacionales y liberando así al Estado de una responsabilidad inmensa que además se convierte en una amenaza para la vida cuendo es el mismo Estado quien ha perpetrado y violado los derechos de los sujetos.
Todo esto resulta entonces en el significado de las MENTIRAS OFICIALES, es decir todas aquellas cosas que se dicen o se muestran a la población para hacerla creer que las instituciones funcionan adecuadamente y muy de acuerdo con los principios legales que la rigen pero en realidad están tergiversando los hechos o icluso inventando cosas. En algunos casos se trata de "doblar" las reglas o "acomodarlas" a conveniencia para demostrar que las mismas leyes justifican las acciones, cuendo en realidad no se están leyendo completas ni en contexto. Dado esto no es de sorprender la incredulidad que manifiesta el actor frente a las diferentes acciones gubernamentales y estatales frente a muchos de los procesos de justicia relaiconados con el paramilitarismo y los crímenes de Estado. En cambio si, estas mentiras han resultado en un desprestigio de las comunidades que trabajan y buscan justicia, reparación y un nuevo desarrollo después de haber sido afectadas por la violencia.
Otro significado en la lectura es aquel de la LEGITIMIDAD de los procesos inadecuados y de las acciones violentas, injustas e ilegales, ya que se termina inculpando y señalando a las víctimas en vez de a los victimarios. Esto permite que las acciones indebidas se repitan de nuevo una y otra vez sin que ya nadie si quiera preste atención a las pocas voces que aún se alzan en contra de este proceso. Además que no solo las víctimas están envueltas en la impunidad, sino que algunos de los sujetos que pertenecieron en algún momento a los grupos armados al margen de la ley y que en su momento fueron capturados y judicializados entraron en procesos de justicia sosprendentemente eficientes e injustos donde fueron juzgados por crímenes que tal vez no habían cometido o presentaban acusaciones de hechos de los cuales ellos no eran los directos responsables. Esto resulto en condenas exageradas por crímenes que al final quedaron impunes pues aquellos directamente involucrados o responsables de ellos se salvaron de ser juzgados gracias al engaño y mal trato a los que si fueron capturados o a los que se entregaron.

A este análisis podemos sumar los aportes que nos hace la noticia publicada por el espectador "FARC-Bacrim, alianza diabólica" donde señalan claramente las relaciones entre actores de las denominadas bracrim con guerrileros reconocidos de las Farc.
Estas relaciones nos dejan entrever el significado de las ALIANZAS de los difernetes actores de la violencia en Colombia. Es decir, ya no solo nos debe preocupar los interes que tenga el gobierno en aliarse con actores al margen de la ley, sino que entre ellos mismos están creando redes de violencia. Esto confunde a la población pues ya no hay una línea clara entre un grupo armado y otro. Ya no se sabe quién piensa qué ni quién hace qué dado que las líneas entre ideologías, propósitos y luchas se han desdibujado para convertirse unicamente en una persecución del poder por cualquier medio.

7 tesis sobre el relevo de las elites politicas y la Banalisacion de la masacre

El encallar en el proceso de paz de Colombia siempre o algunas veces trae consigo los mismos significados en cuanto no hay compromiso real y sincero por ninguna de los actores, no existe una conciencia clara de querer hacer paz, porque sencillamente no hay respeto mutuo, no hay comprensión del otro y no se asumen responsabilidades y acciones propias, sino egoísmos y los errores éticos se ven cuando priman los intereses particulares sobre los generales. La ausencia de lo moral y lo ético si ve y se siente porque realmente no se vive una disposición y un verdadero sentimiento de paz.

Otro significado que se lee es que Colombia no comprende aun sus problemáticas, todavía vivimos con unas vendas en los ojos ya sea por el Estado o por los actores ilegales, estamos totalmente polarizados en sentido de lo bueno y lo malo. Lo social es entendido como algo de izquierda y no como una categoría nos compete a todos, no existe una responsabilidad social por el otro porque sencillamente el otro no existe sino cuando necesito suplir mis intereses particulares.

El incumplimiento de la norma, de la ley, del espíritu entendido como aquel motor u fuerza que nos moviliza hacia la acción está totalmente naturalizado hacia la cultura de la ilegalidad, si no me ven no pasa nada, tengo que demostrar que existe y los protagonismos de los individuos para demostrar quién es el más fuerte, con más poder, van coordinados hacer actos como de vivir del bobo, a papaya puesta, papaya partida y toca esta dinámica de imaginarios instaurados culturalmente, porque sencillamente no hay respeto por la ley, y no hay ese respeto porque no hay una justicia lo suficientemente sólida para corregir esas conductas inapropiadas, la justicia es manipulada por esos vivos, hecha la ley hecha la trampa.

La ética al ser universal y general es una de las salidas del conflicto, este significado es muy fuerte y por así decirlo muy bonito, porque para generar esa premisa inicial de que todos somos éticos es porque se ha generado una reflexión profunda de respetar y ser coherente socialmente con nosotros mismos y con los demás, no habría una instrumentalización del otro para cumplir los fines, sino el otro es mi acompañante en conseguir esos fines y es ahí cuando se da una construcción colectiva desde aquello que llamamos relaciones humanas.

Otro significado frente a la brutalidad del pie de fuerza, de los actores ilegales es que hay un exceso de poder incontrolable, sobre pasa toda la condición social, es muy humana en el sentido que se deshumaniza al otro y se le da un valor meramente significativo, es por esto que la crueldad, la tortura y la humillación son mecanismos de coerción y dominación al otro frente a mí y los demás. Como bien dice el texto no es algo que nace ahora, desde las primeras tribus del ser humano esta instaurado estas conductas pero eso no quiere decir que las legitímenos como algo normal del ser humano, porque va en contra de todo sentido de respetar la especie.

La justificación de la guerra siempre ha venido siendo, una cortina de humo frente a los ciudadanos, las verdaderas razones, normalmente nunca salen a luz pública sino que son justificaciones con argumentos “políticamente correctos” para mantener y desarrollar la violencia. Se vuelven discursos particulares a discursos colectivos en los que creemos que estamos involucrados y por esta razón nos polarizamos en un sentido negativo de la palabra.

Pero para que todo esto sea coherente y adquiera un sentido hemos sido condicionados por el lenguaje y nuestras acciones y emociones ya están dadas cuando escuchamos o vemos algo, se nos activa respuestas automáticas y hasta descontroladas porque culturalmente nuestro repertorio conductual ha sido reforzado positivamente. Nuestro modelo mental no concibe actuar diferente porque cuando se hace somos castigados socialmente. Es decir somos los bobos. El lenguaje también va en las falsas creencias, en los símbolos, signos y lecturas y errores de entendimiento y cognitivos que asumimos frente algo.

Es por esta razón que se habla de reflexión, para romper esas respuestas automáticas y hacer un pare en el camino para analizar y evaluar nuestro propio comportamiento y conductas instauradas. Esto es un proceso personal y colectivo en cuanto debe ser entrenado y reforzado positivamente, quitando pos estímulos aversivos e instaurando estímulos positivos colectivos.

Un significado que esta instaurado como mecanismo de defensa automático es que creemos que no se puede, pero sabemos que si es posible, si hacemos actos consientes de las dinámicas y las modificamos, el miedo y el pensar en negativo es lo que no nos deja ver la luz para salir de la caverna.

Los significados que se lee en el texto de las 7 tesis sobre el relevo de las elites políticas, son exactamente los mismos que los anteriores, legitimación de acciones individuales entendidas como colectivas, instauración de falsas creencias, distorsión de las múltiples realidades, polarización y problemas de ética, pero ante todo una problemática y es no asumirnos como sujetos de derecho y que no violen nuestros DDHH, esto no es algo de ser izquierdista o socialista ni nada de esas categorías es dignidad humana.

domingo, 23 de octubre de 2011

LA (IN) JUSTICIA COLOMBIANA

Como cada semana... los invitamos a hacer un recorrido por los significados más importantes que hacen parte de nuestra cultura política colombiana...

En ésta ocasión, en primer lugar basados en la carta dirigida por Javier Giraldo S.J a una funcionaria de policía Judicial de Bogotá, en la cual expone sus argumentos para no participar en un proceso judicial en el cual se le pide dar testimonio sobre unos hechos que no se explicitan en la carta.

En el texto, el autor nos lleva a pensar en varias cosas importantes en nuestra cultura política, a saber:

1. Nuestro sistema judicial se ha pervertido e inutilizado por varias razones entre las cuales están:
1.1 La fundamentación de la mayoría de procesos en el "testimonio", el cual puede ser, y de hecho lo es, manipulado para favorecer determinados intereses.
1.2. La poca, y casi nula, independencia que tiene el poder judicial frente al ejecutivo y las autoridades militares, lo cual varía en las diferentes zonas del país, pero impiden que los operadores de justicia hagan su trabajo conforme a los valores de las leyes colombianas.
1.3 La participación del poder judicial en los intereses de los diferentes bandos en guerra.
1.4 La corrupción que hace parte del manejo del poder civil en Colombia que ha trastocado todas las instituciones, incluída la Justicia.
2. El miedo y terror generalizados entre la población civil que dificulta que éstos lleven hasta las últimas consecuencias sus denuncias, las cuales muchas veces son causa de amenazas de muerte.

Estos aspectos lejos de actuar de manera aislada, o que unos sean más importantes que otros, trabajan de manera conjunta, retroalimentándose y agravándose entre sí...

En segundo lugar, la noticia publicada por el Espectador titulada "FARC-BACRIM, alianza diabólica", disponible en la red, nos lleva a pensar en los siguientes significados de nuestra cultura política:

1. La crisis social que se vive en el país ha llevado que los actores armados ilegales del conflicto se alíen, generando así mayor daño y destrucción de vidas humanas a su paso.
2. El influjo del narcotráfico en el país es demasiado alto y pone en crisis política, institucional, económica y de derechos humanos a la población civil.
3. Todas las partes del conflicto tienen suficiente recurso humano, económico y militar para prolongar la guerra todo el tiempo que quieran y así seguir beneficiandose de ésta.

Todo lo anterior, nos lleva a pensar como población civil colombiana ¿qué vamos a hacer? ¿vamos a seguir permitiendo que unos cuantos se beneficien de la guerra? ¿no es ya suficiente tanto dolor y muerte en el país?

sábado, 22 de octubre de 2011

La banalización de la Masacre

Este texto tiene ideas muy interesantes entre esas rescato que la mayorías de las personas y los gobiernos  piensan en una paz que es idílica, una paz en la que la sociedad es homogénea y no hay conflictos, esta paz ignora las realidades del ordenamiento social que se ha descompuesto y que es muy diverso.

El texto pone de manifiesto el tema de la justicia transicional  que está inscrita en el proyecto de justicia y paz del gobierno colombiano, la cual crea tensión y hace tambalear la paz, ya que las comunidades que han sufrido mucho a causa de actores armados legales o ilegales, son incitadas al perdón y olvido, a la reparación simbólica y a una falta de justicia que promueve la impunidad y la insatisfacción de las personas  ahondando en la desconfianza y las represalias privadas, lo que alimenta el circulo  ene l que la desmovilización no es un hecho también por miedo eso.

El autor Angulo habla que la Ética es el vínculo que puede unir la justicia con la paz, pero esta paz en Colombia  solo parece posible a través de la victoria militar.
Otro aspecto muy importante es el del exterminio sistemático o de las masacres que dan cuenta de una planificación  en la muerte de otros seres humanos como una estrategia exterminadora que sigue un itinerario para  alcanzar intereses particulares y convicciones. Este tipo de delitos endiosa a quien los comete porque tiene el poder de decidir quien vive y quien muere, además funciona como escarmiento y sanción lo que no da paso a la oposion. Lo peor de estas acciones tiene que ver con los intereses personales que persigue que la justifica.
Pero estos intereses están atravesados al parecer por una competitividad perturbante, y tiene que ver con que la tortura generada por diferentes acciones que  funciona como un indicador de las acciones guerrilleras, paramilitares y estatales que generan sufrimiento dolor,  que son hechas con brutalidad  y son una forma de competir con los otros actores por ver quién genera mayor impacto.
El autor dice que los autores que perpetúan estas acciones violentas sufren de una degradación moral que acaba con las personas y con las posibilidades de ser persona, porque muestran su falta de reflexión, de solidaridad y de conmoverse ante el dolor ajeno, lo que lleva a anular la sensibilidad moral. Y así la moral se reemplaza por las órdenes de unos cuantos, es dejada en manos de otros y se elimina la responsabilidad ante los hechos.

Un aspecto importante que mención el autor es el leguaje como un mecanismo que evita la reflexión, se convierte en un continuo impulso para ejecutar acciones inmediatamente y en una manera de eliminar cualquier premeditación. Así el exterminio puede ser efectivo.

Lo anterior deja ver que para participar en la guerra se debe condicionar la conciencia, controlarla y apagarla. Ello se hace quitándole la dignidad, el valor y validez al enemigo, ésta es una forma de socializar el odio, esa es la nueva virtud de  esta sociedad enferma que ha olvidado la compasión y la solidaridad. La forma de hacerlo es a través del discurso de la destrucción.
Alguien capaz de exterminar metódicamente a otra persona no está loco, está fuera de sí, es indiferente  a razones y hechos, es como lo mencionaba él autor un idiota moral  alguien que es apático con las personas y esta medio adormecido con la realidad de los otros. Este tipo de personas también se ven en el ejercito, los casos característicos de esto tiene que ver con los falsos positivos, en los que primaban las cifras y las recompensas por las bajas.
Esa falta de conciencia de la realidad, de no condenar esos hechos tan atroces, ese adormecimiento, ese no querer ver, tiene que ver con la negación y la naturalización de la violencia que también posee la sociedad.
La reflexión de autor va hacia la apuesta por una reforma ética comprometida en la que no puede haber parcialidades  e inconexiones con nuestra condición de seres humanos, con nuestra debilidad. Para que una reforma ética sea efectiva debe haber unión entre los diferentes ámbitos del hombre en los que pueden ser aplicados dicha ética. Plantear una reforma ética es plantear un convenio para una convivencia en el que se ejerzan los derechos y se cumplan las responsabilidades. Para lo anterior se necesita un pacto social que no se limita al Estado o gobierno y llama a nuestra capacidad de acción y regeneración social.

Un punto interesante que se toca es sobre la ecología de la acción, con la que se entiende que todas las acciones impactan a los otros y producen nuevas acciones que me impactaran también, pero su resultado es imprevisible. Lo que el autor señala es que en Colombia no hemos sido capaces de preveer las consecuencias de las decisiones y acciones que se toman, con esto se nos hace un llamado a la precaución.  Pero esta precaución está ligada a la incertidumbre que en parte se puede solucionar viendo hacia el pasado, hacia la historia de la humanidad.

Para finalizar, me gustaría rescatar que el autor habla de la necesidad de una metamorfosis social en la que como sociedad dejemos de vivir en la codicia alimentada por el narcotráfico y el clientelismo. Debemos  admitir que los otros son dignos de respeto, debemos respetar los derechos humanos, cumplir con responsabilidad las responsabilidades del ser ciudadanos debemos dejar de ser egocéntricos para compartir el altruismo y la gratuidad. Esas son dos de las ideas claves y con las que estoy completamente de acuerdo para lograr una convivencia pacífica, humana y sana.

martes, 18 de octubre de 2011

¿Por qué lo mataron?

En el texto de Enrique Gómez Hurtado él hace un recorrido por las diferentes circunstancias que rodearon el asesinato de su hermano Álvaro Gómez Hurtado. Es así como a través de este texto se pueden leer varios de los significados que se vienen observando a lo largo de la historia del país.

El primero de ellos, y uno en el que Gómez hace gran énfasis es aquel del poder del narcotráfico. Desafortunadamente para el país, a lo largo de nuestra historia como país hemos estado sujetos a los juegos de poder que han regisdo según los diferentes momentos del país. En el caso de Álvaro Gómez Hurtado se juntó una lucha por el poder de varios agentes. El primero de ellos es aquel del narcotráfico. Las diferentes organizaciones y sujetos que estaban en poder de este negocio tenían que luchar por mantener favorables las condiciones del país "por debajo de cuerda", es decir fuera de la luz pública, pero logrando de todas maneras un control de gran parte del capital que se manejaba en el país. Por otro lado estaba la lucha de poder Norteamericana, quienes a través del gobierno comenzaban a pisar fuerte dentro del manejo interno del país y de las políticas contra el narcotráfico. Esto dejaba y aún hoy deja a la población en un limbo, en la incertidumbre de saber quién nos esta apoyando, quién es realmente claro en el manejo de los recursos, quién no está involucrado con actos ilegales, entre otras dudas que genera la actitud de los gobernantes y las diferentes fuentes de información, unas más críticas que otras.

En segundo lugar podemos ver que uno de los significados que se repiten a lo largo de la historia es el de la manipulación mediática y el del silenciamiento. En el país no es bien recibido aquel que habla en contra de uno o varios sujetos poderosos. Todo aquel que sabe más de la cuenta o que habla más de lo que "le conviene" entonces se convierte en objetivo de críticas, de burlas, de atentados, entre otras acciones cuyo fin es hacer que la persona pierda credibilidad, que se retracte de lo que ha dicho y finalmente que deje de hablar (tanto metafóricamente como literalmente, según sea la resistencia del sujeto). De hecho entre más se hable de un personaje "poderoso" más posibilidades hay de que algo te suceda, incluso si es de conocimiento público la falta del mandatario, e incluso si hay una suerte de acuerdo nacional respecto de la información.
En cuanto la manipulación mediática es obvio que así como el gobierno de Samper trató de convencer al país de que toda la información en su contra era nada más que una conspiración norteamericana, la historia del país es clarísima en señalar como la información es manipulada de manera que aquel que está más enfrascado en una situación inadecuada se convierte entonces en una víctima de fuerzas superiores a su control.

Otro de los grandes significados visibles en el texto es aquel de la impunidad y de la manipulación de los procesos judiciales.
Por el asesinato de Gómez Hurtado se han llevado a cabo múltiples juicios y se han determinado muchos culpables pero a la larga sigue existiendo la duda de relamente quién fue y por qué lo mato. Existen muchos testimonios que implican directamente al gobierno de Samper (varios de los miembros de los altos cargos de ese entonces). Sin embargo ha sido un proceso largo y complejo aquel de determinar quienes fueron los autores materiales e intelectuales del suceso. He aquí la impunidad en el caso... Pero esto se repite múltiples veces en la historia colombiana. La gran mayoría de hechos violentos y de asesinatos a las voces de la oposición están aún hoy en la impunidad, pues se juega con la mente de las personas haciéndoles creer que se llevan a cabo juicios y que se inculpan personas, pero que al final nadie es condenado y muchas veces terminan pagando inocentes o solo uno de muchos involucrados en estos hechos.
Pero el problema no acaba ahí, en la no condena y en la indeterminación de responsables y de razones. un factor que hace de esto un proceso mucho más complejo es aquel de cómo la justicia misma, que se supone debe responder a las expectativas de los afectados por estas muertes (ya sea la familia, los amigos o el mismo país) se vale de trucos y de juegos legales que resultan en un juego de "pelota caliente" donde nadie quiere hacerse cargo. Así como desde hace pocos años comienzan a vislumbrarse nuevas luces sobre el caso gracias a testimonios y documentos hallados, de todas maneras la justicia sigue siendo solo un requisito por el cual deben pasar las pruebas y los hechos y no una instancia que desentrañe lo sucedido y así cree en el país la seguridad de procesos limpios y justos que permitan el mejor desarrollo del país.

Paramilitares, Narcotráfico y contrainsurgencia: Una experiencia para no repetir.

Es claro que existe un significado de agotamiento emocional, un cansancio de la violencia en Colombia, y este autor en su texto lo deja conocer claramente. “Una experiencia para no repetir” nos deja ver que no solo son los errores cometidos por el Estado, los distintos gobiernos, las diferentes organizaciones tanto gubernamentales como no gubernamentales, sino también los errores que como colombianos y pobladores de este país hemos realizado, una experiencia para no repetir es una frase muy dura que debemos interiorizar para actuar distinto en este presente, pero para eso debemos conocer medianamente nuestra historia desde distintos puntos de vista, y es desde este punto que Mauricio Romero desarrolla su texto.

La elección del ex presidente Uribe, se da precisamente por ese agotamiento de acciones “insuficientes” de llegar a puntos de conciliación con los grupos armados, es por esto que la seguridad democrática fue tan visible y exitosa para un país, sobre todo para las grandes ciudades porque en las provincias este era totalmente distinto.

Por lo menos un poco más de 20 años atrás, las guerrillas colombianas comenzaron a financiarse con el narcotráfico y ahí se comenzó a desvirtuar toda una imagen e ideología guerrillera.

Pero los paramilitares eran totalmente distintos, una fuerza contratada como mercenarios por la población civil y el Estado. El autor dice que esto a finales del 68, da como resultado una exclusión de nación. Porque la nación no es solo un componente ideológico, sino como conversar las formas de pensar y de ser, pero en Colombia siempre ha existido la bipolaridad “estás conmigo o contra mí”. Esto hiso que el Estado y sus fuerzas militares de desbordaran y tuvieran que convocar a las autodefensas para intentar controlar los distintos actos de insubordinación; este significado es muy fuerte porque no existe una legitimidad de Estado, no hay soberanía por parte de los gobiernos, existe mucha desigualdad y ante todo el Estado no es capaz de mantener el control sobre si mismo porque sus funcionarios son totalmente corruptos y centralistas.

No solo se convocó las autodefensas, sino que los narcotraficantes comenzaron a tomarse la violencia por sus propias manos, por el significado anteriormente dicho y surge el MAS, donde sus miembros son ex militares y algunos todavía en servicio. La privatización de la violencia como lo expresa el autor se dio al inicio de los 80 o tal vez antes y aun así surge antes de toda la era del neoliberalismo. Es sorprendente como podemos ver otro significado en que el ejército nacional no se siente como un protector y responsable de la nación, sino que es un medio para obtener mucho poder en contra del propio Estado y la población, apoyando el narcotráfico, a las autodefensas y saboteando los procesos de paz.

“la ausencia del Estado” como premisa de los grupos al margen de la ley, es un significado muy fuerte dentro del contexto nacional, por un lado una guerrilla queriendo entrar al ámbito político y público que acabe la desigualdad pero a la vez desarrollando delincuencia y violencia sin que el Estado no pueda hacer nada, por otro lado las autodefensas no solo asociadas al Estado sino entrenadas y financiadas por narcotraficantes, una población abandonada socialmente, unas fuerzas militares sin el monopolio de la fuerza, un país desbordado en todo sentido. No es simplemente una ausencia del Estado es una construcción de significados y lenguajes que se ha venido desarrollando en Colombia hace décadas para legitimar la violencia y poner en crisis la ineficacia del Estado de derecho.

Uno de los significados más fuertes de los últimos años ha sido la construcción de una democracia integral, pacifica, regulada, conciliadora y constructora de país, fue dada por la constitución del 91, aquí los colombianos creyeron que las dinámicas iban a cambiar, y tal vez este fue la desilusión más grande que se ha llevado un país entero, Todo empeoro, el narcotráfico aumento, las guerrillas se fortalecieron, los paramilitares gobernaban, los gobiernos no eran soberanos, la economía no era fuerte, los crímenes de Estado aumentaron, la violación de DDHH se naturalizo. Es así como Uribe sube al poder, por ese agotamiento emocional con el que el país venia, y hoy en día nos dimos cuenta que eso no mejoro sino que nos sedaron por 8 años.

Otro significado es que Colombia siempre ha sido un país políticamente centralista (en papel descentralizado pero económicamente) federalista, con grandes terratenientes que dominan la violencia, el poder y gran parte de la ilegalidad económica en pocas manos. La crisis estatal que tanto habla el autor no es más que interés personal puestos en problemáticas nacionales y no problemas nacionales puestos en soluciones estatales. El engaño, la mentira, la opresión del conflicto armada, de la violencia, del narcotráfico, de la ilegalidad del Estado, esta tan naturalizado en algunos colombianos que permiten la legitimidad de estos actos, es por esto que el comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, dice que debe de hacerse una revolución cultural en Colombia, de aquí se puede leer varios significados, uno que si podemos ser una nación colectiva, dos que una de las salidas de esto es emanciparnos y dejar la alienación a un lado, tres que los colombianos podemos generar transformaciones radicales y ante todo podemos hacer que el Estado no sea un ente por allá que nos regula y engaña, sino que somos sujetos de derecho que le exigimos al Estado y no le agradecemos.

Con ese significado de revolución cultural en Colombia nos da como resultado que tenemos experiencias para no repetir.